Ubicado a pasos de Providencia, Asialima, a cargo del chef peruano Rodrigo Santistevan, ofrece una nueva experiencia gastronómica con platos típicos de Perú, preparados con productos frescos y cien por ciento peruanos, tales como ajíes, maíz, especias y limón de pica.
La carta culinaria incluye más de 20 platos, donde destacan los ceviches, causas y tiraditos. Se recomiendan los Ravioles rellenos de centolla en ají amarillo, Ceviche pituco, Ostiones sellados sobre quenelas de camote y espuma de leche de tigre, los Anticuchos de pulpo y los roll de sushi, elaborados con ingredientes peruanos. Para beber se sugiere el maracuyá sour.
Además brinda una carta con excelentes vinos, elegidos especialmente por el sommelier Sebastián Riquelme, con el objetivo de lograr los más óptimos maridajes.
Atiende de lunes a sábado, a la hora de almuerzo y cena.
Ubicado a pasos de Providencia, Asialima, a cargo del chef peruano Rodrigo Santistevan, ofrece una nueva experiencia gastronómica con platos típicos de Perú, preparados con productos frescos y cien por ciento peruanos, tales como ajíes, maíz, especias y limón de pica.
La carta culinaria incluye más de 20 platos, donde destacan los ceviches, causas y tiraditos. Se recomiendan los Ravioles rellenos de centolla en ají amarillo, Ceviche pituco, Ostiones sellados sobre quenelas de camote y espuma de leche de tigre, los Anticuchos de pulpo y los roll de sushi, elaborados con ingredientes peruanos. Para beber se sugiere el maracuyá sour.
Además brinda una carta con excelentes vinos, elegidos especialmente por el sommelier Sebastián Riquelme, con el objetivo de lograr los más óptimos maridajes.
Atiende de lunes a sábado, a la hora de almuerzo y cena.
Muy bien ubicado, a sólo pasos del Metro Manuel Montt. Es un lugar muy agradable con sector para fumadores y no fumadores. Para comenzar un pisco sour muy rico. Probé un tiradito que traía ceviche, ostiones y una causa deliciosos! De fondo y recomendadísimo, unos ravioles a la huancaína, en masa de wantán rellenos con centolla ¡una maravilla! Mi pareja probó el lomo salteado y estaba muy bueno, la carne se deshacía en la boca, las papas y el tomate muy bien preparados y el arroz en su justa medida. Además probé el jugo de guanábana, un fruto parecido a la chirimoya súper rico. De postre compartimos un mousse de maracuyá, muy ligero y sabroso. De la atención sólo tengo elogios, excelente y el ambiente agradable con buena música pero no tan fuerte para poder conversar. Los precios están bien, la calidad del servicio y la comida lo valen. ¡Definitivamente volveré!