Qué mejor que después de varios días de caminata y por ende, mucho cansancio, darse el lujo de comer algo rico en esta hosteria!!
La atención cuando estuve ahí fue buenísima y los platos exquisitos, a pesar de que no pedimos lo típico del lugar, que es el cordero.
Muy buena vista, al igual que la mayoría de hoteles y restaurantes del lugar y a un muy buen precio.
Incríble!! Me habían hablado mucho de este lugar, así que no podía perdérmelo.
Es muy bonito y al igual que todo lo que hay en las Torres del Paine, vale la pena conocerlo!!! No es tanta caminata para llegar a ella y el camino es precioso!