Me gustó mucho este hotel, sobretodo por el lugar en que quedaba ubicado; uno de los más bonitos y seguros de Lima. La atención perfecta y la comida igual de rica que en toda la ciudad. Tenías la opción de comer pescados, carne, ensaladas, sandwich y platos característicos de Perú, todos preparados a la perfección.
Este museo fue una de las cosas que más me impactó en Lima. Todo lo que hay en él es impresionante y uno no se cansa de mirar la cantidad de elementos exhibidos. Es grande y necesitas tiempo para recorrerlo bien y pausado, como yo lo hice. Es una buenísima forma de adentrarse en los antepasados peruanos y en su interesantísima historia. ¡No pueden dejar de ir! es lo primero que hay que hacer por si estás de paso en Lima