Es unos de mis lugares favoritos del norte de Chile y nunca me canso de ir. El valle es increible. Sus paisajes son maravillosos, la gente que vive ahí muy cálida, es muy tranquilo y lleno de buenas brivas. Por eso mucha gente va para allá a meditar y relajarse. Además, el clima es perfecto. Casi siempre hace calor y uno se puede bañar en el rio.
Es un pueblo muy mágico! alejado de todo y con muy pocos habitantes, por lo que es entretenido ver como todos se conocen. El camino desde Arica es largo y algo complejo, dado a la altura en que se encuentra Putre, pero sin duda que vale la pena visitarlo y conocer su historia.