Pipa es el lugar donde me enamoré de mi pareja, y por eso siempre le tendre un especial cariño a este lugar.
Nos alojamos en el resort Marinas, que lo recomiendo 100%, trankilo y precioso con una increible vista desde el acantilado en donde se ubica. Y nos deleitamos en repetidas oportunidades en el restoran Tapas, donde nos atendieron fantástico, y la comida española estaba riqusísima.