Ubicado en la pequeña ciudad de Congonhas, a 90 km. de la ciudad de
Belo Horizonte, este conjunto arquitectónico religioso cuenta con una gran iglesia estilo rococó, capillas y esculturas de los profetas. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.
Esta estructura, de inspiración italiana, fue construida principalmente por el inmigrante portugués Feliciano Mendes y el famoso escultor Aleijadhino, quienes debieron enfrentar numerosas dificultades y carencias económicas durante el proceso, y recaudar fondos en varias oportunidades. Es considerado uno de los monumentos más importantes en el arte brasileño.
Ubicado en la pequeña ciudad de Congonhas, a 90 km. de la ciudad de Belo Horizonte, este conjunto arquitectónico religioso cuenta con una gran iglesia estilo rococó, capillas y esculturas de los profetas. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.
Esta estructura, de inspiración italiana, fue construida principalmente por el inmigrante portugués Feliciano Mendes y el famoso escultor Aleijadhino, quienes debieron enfrentar numerosas dificultades y carencias económicas durante el proceso, y recaudar fondos en varias oportunidades. Es considerado uno de los monumentos más importantes en el arte brasileño.