Ubicado a 149 Km. de Arica, a 3.500 metros de altura, este recóndito poblado fue construido por españoles que llevaban alimentos y otras especies entre Potosí y Arica. La maravillosa arquitectura de Putre da cuenta del apogeo económico de esa época. Alrededor de la Plaza de Armas podrá observar la gobernación, la municipalidad, la casa parroquial y la iglesia, edificada en 1670.
El pueblo, cuyo nombre en idioma aimara significa “río sonoro”, alberga diversas casas que aún conservan portales de ventanas en piedra tallada del siglo XVII y bellas construcciones coloniales que llaman la atención de los visitantes.
Desde Putre es posible observar corrales de llamas y alpacas destinadas a la exportación, y terrazas de cultivo de la quebrada de Chilcacahua, donde se aprecian mayoritariamente plantaciones de alfalfa, orégano, papas y hortalizas.
Ubicado a 149 Km. de Arica, a 3.500 metros de altura, este recóndito poblado fue construido por españoles que llevaban alimentos y otras especies entre Potosí y Arica. La maravillosa arquitectura de Putre da cuenta del apogeo económico de esa época. Alrededor de la Plaza de Armas podrá observar la gobernación, la municipalidad, la casa parroquial y la iglesia, edificada en 1670.
El pueblo, cuyo nombre en idioma aimara significa “río sonoro”, alberga diversas casas que aún conservan portales de ventanas en piedra tallada del siglo XVII y bellas construcciones coloniales que llaman la atención de los visitantes.
Desde Putre es posible observar corrales de llamas y alpacas destinadas a la exportación, y terrazas de cultivo de la quebrada de Chilcacahua, donde se aprecian mayoritariamente plantaciones de alfalfa, orégano, papas y hortalizas.
Es un pueblo muy mágico! alejado de todo y con muy pocos habitantes, por lo que es entretenido ver como todos se conocen. El camino desde Arica es largo y algo complejo, dado a la altura en que se encuentra Putre, pero sin duda que vale la pena visitarlo y conocer su historia.